¿Cuándo Hay que Ponerle los Primeros Zapatos a un Bebé?

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¿Cuándo Hay que Ponerle los Primeros Zapatos a un Bebé?
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Es ver esos zapatitos diminutos en la tienda y derretirse de amor. Dan ganas de comprarlos todos. Sin embargo, hay una realidad que a veces cuesta asimilar: los bebés no necesitan zapatos hasta que no caminan.

Durante décadas se pensó que los zapatos rígidos y con soporte ayudaban a "formar el pie" o a que el bebé aprendiera a pararse antes. Hoy la ciencia y la podología infantil dicen todo lo contrario. Los pies de los bebés son una obra de arte de la ingeniería natural y, cuanto menos los tapemos, mejor.

El pie del bebé: un radar sensorial

Los bebés no solo usan los pies para sostenerse en el futuro; ahora mismo los usan para conocer el mundo. Los pies de un recién nacido tienen más sensibilidad táctil que sus manos. A través de ellos perciben texturas, temperaturas y calculan el espacio.

Además, andar descalzos les ayuda a fortalecer los músculos, a desarrollar el arco del pie (todos los bebés tienen el pie plano al nacer porque tienen una almohadilla de grasa protectora) y a mejorar el equilibrio. Ponerles zapatos rígidos antes de tiempo es como ponerles guantes de boxeo en las manos: les quitas toda la información de su entorno.

Entonces, ¿cuándo llega el momento?

El desarrollo de cada niño es un mundo, pero podemos dividirlo en tres etapas muy claras:

Fase de pre-gatedo y gateo (0 a 10-12 meses): Cero zapatos. Si hace frío, ponle unos calcetines holgados que no le aprieten el tobillo o unos patucos de tela blanda que sirvan solo de abrigo. El pie debe tener total libertad para moverse y doblarse.

Primeros pasos dentro de casa: Cuando empiece a ponerse de pie apoyándose en los muebles o a dar sus primeros pasos tambaleantes, el suelo de casa es su mejor gimnasio. Déjalo descalzo. Si el suelo está muy frío, utiliza calcetines antideslizantes.

Cuando camina en el exterior: Este es el verdadero punto de inflexión. El zapato solo tiene una función: proteger. Le ponemos zapatos para que no se corte con un cristal en el parque, no se queme con el asfalto o no se pinche con una rama. Si ya camina de forma estable en la calle, es hora de comprar su primer calzado real.

¿Cómo debe ser ese primer zapato?

Cuando vayas a la zapatería, olvídate de la estética y busca la salud de sus pies. El calzado respetuoso debe cumplir estos requisitos:

Suela muy fina y flexible: Debes poder doblar el zapato por la mitad con una sola mano sin hacer esfuerzo.

Sin drop (completamente plano): La suela debe tener el mismo grosor por delante que por detrás. Nada de tacón ni elevación.

Puntera ancha: El zapato debe tener forma de pie, no de flecha. Los dedos del bebé necesitan espacio para abrirse en abanico al pisar.

Plantilla lisa y extraíble: Sin "formatos" ni elementos que fuercen el arco del pie.

Un último consejo: Mídele el pie por la tarde (cuando está más expandido) y asegúrate de que le queden entre 0.8 y 1.2 centímetros de espacio libre por delante. ¡Y a explorar el mundo!

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